Chiche Gelblung y Cristina Seoane: casi 50 años de una historia atravesada por crisis y reconciliaciones

El periodista y la modelo se conocieron a mediados de los años 70 y construyeron una relación marcada por infidelidades, separaciones y una reconciliación que él mismo contó que salió a buscar. Tuvieron tres hijos, siete nietos y atravesaron juntos amenazas, persecuciones y un exilio en Madrid.

Chiche Gelblung y Cristina Seoane: casi 50 años de una historia atravesada por crisis y reconciliaciones

La muerte de Chiche Gelblung vuelve a poner en primer plano la historia que construyó junto a Cristina Seoane, su compañera durante casi cinco décadas. Se conocieron cuando él dirigía la revista GENTE y ella comenzaba a destacarse como modelo, pero el vínculo no fue lineal: tuvo crisis, rupturas y una etapa en la que el propio periodista reconoció sus infidelidades.

Con el tiempo, sin embargo, Gelblung contó que Cristina ocupó un lugar diferente al de las demás relaciones que había tenido. Después de una separación, decidió intentar recuperarla y comenzó una insistente reconquista con flores, bombones, llamadas y cenas.

Ese recorrido permite entender una relación que no estuvo exenta de conflictos, pero que terminó atravesando prácticamente todas las etapas de una vida compartida.

El propio Gelblung recordó en distintas oportunidades cómo fue aquella relación y qué lugar ocupó Cristina en su vida. Ese testimonio también permite reconstruir la historia de la pareja.

El encuentro que dio comienzo a la historia de Chiche y Cristina

Chiche y Cristina se conocieron a mediados de los años 70, durante una producción de “Los Personajes del Año” de GENTE. Él estaba al frente de la publicación y ella había sido convocada como modelo.

Cristina recordaría tiempo después aquel primer encuentro y describiría al periodista por su particular aspecto de entonces: era “pelilargo, con flequillo y una corbata inmensa”.

La relación no comenzó inmediatamente. Cristina estaba casada y aquel primer contacto quedó en suspenso. Un año más tarde, comenzó a trabajar como productora de fotografía en la revista que dirigía Gelblung y la cercanía hizo que el vínculo cambiara.

Para entonces, Chiche ya había terminado su matrimonio con Marta Inés Velasco. La relación con Cristina se consolidó, aunque los primeros años estuvieron atravesados por una vida sentimental que el propio periodista describió como conflictiva.

Gelblung llegó a definirse como un “infiel patológico, serial e incapaz de mantener una sola relación a la vez”. Las consecuencias alcanzaron a la pareja y hubo engaños, discusiones y separaciones.

La separación que terminó en una reconciliación

Una de las crisis más particulares de la pareja ocurrió durante una separación. Según contó Gelblung años después, Cristina se había puesto de acuerdo con otras mujeres que tenían relaciones con él para irrumpir en su departamento.

El periodista relató que en aquella ocasión le cortaron almohadas y trajes y arrojaron desde un piso 15 objetos como discos, gemelos y relojes. El episodio quedó incorporado a la extensa lista de anécdotas que marcaron los años más turbulentos de la relación.

Pero la distancia también produjo un cambio en Gelblung. Cuando Cristina se fue, decidió intentar recuperarla.

“Ella fue la única por la que peleé”, afirmó en una de sus declaraciones sobre la relación. También la describió como “la más inteligente” y “la más bella”, y aseguró que sentía que debía ser su mujer para siempre.

Después llegaron las flores, los bombones, las llamadas y las invitaciones a cenar. La reconciliación abrió una nueva etapa para la pareja y, según contó Gelblung, desde entonces aseguró que no volvió a serle infiel.

Con el tiempo, la relación se transformó también en una familia. Juntos fueron padres de Federico, María y Magdalena, y posteriormente abuelos de siete nietos.

Gelblung, además, defendió públicamente su rol como padre y afirmó haber sido un papá “obsesivamente presente”. Cristina permaneció a su lado mientras su carrera periodística lo llevaba por redacciones, estudios de televisión y diferentes etapas de exposición pública.

La pareja también atravesó situaciones especialmente difíciles. Entre ellas estuvieron intentos de secuestro, amenazas de bomba, persecuciones y un exilio en Madrid.

Cristina resumió aquella experiencia con una frase que terminó describiendo buena parte de su vínculo: “Lo nuestro ha sido desafío, superación y elección constante”.

Incluso recurrieron algunas veces a terapia de pareja, aunque Gelblung aclaró que las consultas estuvieron relacionadas principalmente con diferencias sobre la educación de sus hijos.

Después de casi cinco décadas, la historia de Chiche Gelblung y Cristina Seoane quedó asociada no solo a los momentos felices, sino también a la capacidad de atravesar las distintas dificultades que encontraron en el camino.

Ahora, tras la muerte del periodista, ese recorrido adquiere otra dimensión. Detrás del personaje público, de sus entrevistas y de su extensa carrera, también queda la historia de un hombre que reconoció sus contradicciones y que, según sus propias palabras, encontró en Cristina a la mujer por la que decidió pelear para compartir el resto de su vida.

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