Un comunicado oficial reconstruyó, hora por hora, lo que pasó en la montaña. Detalles, silencios y decisiones que buscaron bajar la preocupación.

La escena no fue épica ni dramática. Fue incómoda. Y ocurrió cuando todavía era de noche. A las cuatro de la madrugada, Christian Petersen empezó el descenso del volcán Lanín, acompañado por un guía, después de una decisión tomada puertas adentro y lejos de las versiones que circularon durante días.
La aclaración llegó recién ahora. La Asociación Argentina de Guías de Montaña difundió un comunicado firmado por dos de los guías a cargo del ascenso, con un objetivo concreto: ordenar los hechos y frenar los rumores que hablaban de un cuadro médico grave.
Según el texto, Petersen participaba de una actividad organizada y bajo los protocolos habituales. Durante el chequeo previo, hizo un pedido puntual: caminar en silencio. Ese detalle, que no pasó desapercibido, llevó a que se resolviera que avanzara de manera individual, aunque siempre acompañado y supervisado.
Al llegar al refugio, el clima fue otro. Compartió un momento con el grupo, se mostró conforme y no hubo señales de alarma. Sin embargo, tras la charla técnica del segundo día, y de común acuerdo, se decidió que no continuara el ascenso y permaneciera allí.
Una decisión preventiva, en plena noche
Cerca de la medianoche, los guías detectaron un cambio en su comportamiento que empezó a afectar el descanso del resto. Hablaron con él, sin tensión, y optaron por una medida preventiva: iniciar el descenso. Antes, Petersen descansó unas dos horas, siempre acompañado.
A las cuatro de la mañana comenzó la bajada y se dio aviso a Parques Nacionales. Ya durante el trayecto, el comunicado señala un episodio de trato prepotente hacia un integrante del equipo, lo que motivó la intervención de Gendarmería Nacional.
La Asociación fue clara en un punto central: el descenso, de más de dos mil metros, se realizó en buenas condiciones generales. No hubo arritmias, ni síntomas compatibles con un ACV, ni un problema físico grave.
Es, hasta ahora, la única versión oficial. No busca dramatizar ni minimizar lo ocurrido. Apenas poner contexto a una madrugada tensa en la montaña, cuando lo más prudente fue frenar y bajar.








