Cecilia Insinga volvió al departamento de sus abuelos y decidió transformarlo para toda su familia

Después de más de 15 años, la periodista regresó a la propiedad familiar en Mar del Plata y se reencontró con objetos y espacios de su infancia. Ahora quiere remodelarla y convertirla en el punto de encuentro de su marido, sus hijos y sus seres queridos.

Cecilia Insinga volvió al departamento de sus abuelos y decidió transformarlo para toda su familia

Cecilia Insinga decidió darle una nueva vida a un lugar que forma parte de su historia familiar. Después de más de 15 años, la periodista volvió al antiguo departamento de sus abuelos en Mar del Plata y tomó la decisión de remodelarlo para convertirlo en un espacio de encuentro para su familia.

El proyecto tiene una particularidad: antes de pensar en paredes, muebles o reformas, Insinga tuvo que volver a recorrer una vivienda cargada de recuerdos. La propiedad permaneció durante años prácticamente detenida en el tiempo y conservó objetos que la conectan directamente con su infancia.

Uno de los primeros lugares que reconoció fue la cocina. Allí recordó a su abuela y las escenas familiares que quedaron asociadas a ese ambiente. También volvió a encontrarse con el comedor, la antigua mesa, los sillones y el espacio donde estaba la televisión.

El recorrido también permitió recuperar pequeños objetos que adquirieron otro significado con el paso del tiempo. Entre ellos apareció una vieja lámpara de pie con un timón, que uno de sus hijos encontró durante la visita.

La escena quedó registrada en un video en el que puede apreciarse la reacción de Insinga al reencontrarse con esos objetos y contarle a su familia qué significaban para ella. La periodista incluso anticipó que esa lámpara tendrá un lugar especial cuando llegue el momento de renovar el departamento.

El recuerdo de sus abuelos que Cecilia Insinga quiere conservar

Más allá del estado actual de la propiedad, el valor del proyecto está en lo que representa para Insinga. Allí también encontró unos zapatos que habían pertenecido a su abuelo y volvió a reconocer el lugar donde dormía cuando visitaba a sus abuelos.

“Pasó una vida por acá”, resumió la periodista al recorrer los ambientes.

La frase sintetiza el desafío de la remodelación: transformar el departamento sin perder aquello que lo convierte en un lugar especial para ella. La intención no es simplemente recuperar una propiedad familiar, sino incorporarla a la vida de una nueva generación.

“Me da un poco de nervios… son muchas anécdotas y recuerdos familiares, que ahora van a ser los recuerdos de todos”, reconoció Insinga.

El nuevo proyecto de Cecilia Insinga para el verano

La idea es que el departamento de Mar del Plata se convierta en el punto de encuentro de la familia de Insinga y Diego Brancatelli. La periodista espera completar la remodelación en aproximadamente 90 días y llegar a la temporada de verano con el lugar renovado.

Así, una propiedad vinculada durante décadas a sus abuelos podría recuperar movimiento, pero con otros protagonistas. Sus hijos tendrán la posibilidad de disfrutar los mismos ambientes que marcaron parte de la infancia de su madre.

En ese sentido, el proyecto de Cecilia Insinga tiene algo más profundo que una reforma: busca que los recuerdos que quedaron guardados durante años vuelvan a formar parte de la vida cotidiana, esta vez compartidos con toda la familia.

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