Un descuido antes de la excursión hoy pesa más que nunca, mientras el chef sigue en terapia intensiva y el silencio domina su entorno.

El momento fue abrupto y silencioso. En plena excursión por la montaña, Christian Petersen empezó a sentirse mal y ya no pudo seguir. La descompensación cardíaca fue inmediata y el traslado, urgente. Desde entonces, el chef permanece en terapia intensiva, sedado, con una falla multiorgánica que mantiene en vilo al mundo del espectáculo.
Pasaron seis días y el hermetismo alrededor de su estado es casi total. No hay partes médicos detallados ni mensajes tranquilizadores. Lo que sí empezó a conocerse, con el correr de las horas, es un dato clave que cambió la lectura de lo ocurrido: antes de subir el volcán Lanín, Petersen no se habría realizado los estudios médicos preventivos necesarios.
Ese punto fue subrayado por distintos especialistas que analizaron el caso públicamente. Entre ellos, el cirujano cardiovascular Fernando Cichero, quien explicó que una actividad de ese nivel exige controles previos, especialmente a partir de cierta edad. “No tiene 20 años”, remarcó, al detallar que estudios simples como un ecocardiograma o una ergometría podrían haber detectado arritmias u otras señales de alerta.
El detalle que hoy genera inquietud
Según el especialista, una evaluación completa —presión, respuesta al esfuerzo, funcionamiento de válvulas y análisis de laboratorio— forma parte de una estrategia básica de prevención. No es una formalidad: es una barrera para evitar episodios graves en situaciones de alta exigencia física.
Cichero lo explicó en diálogo con LapeClub Social, por América TV, donde insistió en que “para una caminata así, la gente debe hacerse estudios”. Lo dijo sin dramatismo, pero con una claridad que hoy incomoda.
Mientras tanto, Petersen sigue internado, rodeado de médicos y con una evolución que se maneja con extrema cautela. El foco ya no está solo en el episodio en la montaña, sino en ese paso previo que no ocurrió y que ahora aparece como una ausencia pesada.
A veces, lo que no se hace antes termina teniendo más impacto que cualquier decisión tomada en el camino. En este caso, esa omisión hoy marca la espera.








