El inesperado gesto de Eduardo Costantini que dejó sin palabras a Elina Fernández: “¡Me vuelvo loca!”

En medio de sus vacaciones en Saint Tropez y con la pequeña Kahlo ya durmiendo, el empresario de 79 años sorprendió a su esposa con una escena preparada en el baño del hospedaje que alteró el clima del viaje y obligó a un cambio de planes.

El inesperado gesto de Eduardo Costantini que dejó sin palabras a Elina Fernández: "¡Me vuelvo loca!"

Una escena inesperada en Francia

Elina Fernández no se esperaba lo que encontró al cruzar la puerta del baño en Saint Tropez. Eduardo Costantini, que está a dos meses de cumplir 80 años, irrumpió en la rutina de las vacaciones familiares con una escena pensada al detalle que alteró por completo el clima del viaje. La modelo venía de atravesar la angustia y los nervios tras la derrota de la Selección Argentina frente a España en la final del Mundial, pero una indicación precisa de su esposo cambió los planes de la noche.

“Me acaba de decir que tengo una sorpresa en el baño. Yo no lo sabía”, alcanzó a contar ella mientras registraba el recorrido con su teléfono celular, sin imaginar con qué se iba a cruzar segundos después.

La pareja atraviesa un momento particular de su vida mientras esperan a su segundo hijo juntos. Instalados en el destino europeo junto a la pequeña Kahlo Milagro, la rutina parecía girar en torno al descanso y al cuidado de la familia. Sin embargo, el empresario de 79 años decidió romper la calma del hospedaje francés con una intervención que tomó a todos desapercibidos.

Lo que había detrás de la puerta

Lo que había del otro lado descolocó por completo a la modelo. El dueño del MALBA y Nordelta no solo preparó el lugar para un momento de relajación total, sino que armó una puesta en escena completa: trazó un camino de pétalos de rosa sobre el suelo que guiaba hacia una bañera con el agua teñida de celeste, donde además formó la palabra “Love”.

La reacción al ver la preparación fue inmediata y quedó grabada en el posteo que compartió en su feed de Instagram: “¡Wow! Love. Qué divino… Ay, gracias. Qué amor. ¡Me vuelvo loca!”. El gesto buscaba bajar la tensión acumulada tras el partido, en medio de unas vacaciones atravesadas por la maternidad y el embarazo.

Un cambio de planes en la noche

“Así que bueno, para relajar un poco nos vamos a hacer un baño de inmersión. La bebé ya está durmiendo”, explicó Elina Fernández sobre cómo continuaba la velada tras la indicación del empresario. El episodio dejó expuesta la dinámica que mantienen en la intimidad a pesar del paso del tiempo y las responsabilidades familiares.

El cierre de la secuencia resumió el impacto que tuvo el gesto en medio del viaje: “Y así estamos. Porque a pesar de todo, siempre el amor es más fuerte, como fue el final del mundial. Love”.

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