La causa Payarola suma a Migueles y deja a Wanda Nara incómoda

Mientras la investigación avanza, un nombre cercano a Wanda aparece en el relato de los denunciantes y genera más tensión alrededor del caso. Nadie esperaba este giro.

La causa Payarola suma a Migueles y deja a Wanda Nara incómoda

El clima alrededor de Wanda Nara ya venía cargado, pero en las últimas horas sumó un nuevo elemento que incomoda. En la causa por estafas millonarias que investiga a su ex abogado, Nicolás Payarola, apareció mencionado su actual pareja, Martín Migueles. No como un rumor de pasillo, sino dentro del relato judicial de uno de los denunciantes.

Wanda declaró días atrás en la Fiscalía de Benavídez y fue clara: aseguró no haber sabido nada de los manejos irregulares que hoy tienen a Payarola en el centro de la escena. Sin embargo, el foco se corrió cuando José Vera, abogado de una de las víctimas, dejó entrever que la situación de Migueles podría ser distinta.

Según contó en Desayuno Americano, su cliente sospechaba desde hacía tiempo que estaba siendo estafado. Habló con un policía amigo, revisó movimientos, y recibió un consejo puntual: exigir una reunión con las figuras que Payarola decía representar. Ese pedido, según el abogado, derivó en un encuentro inesperado.

El denunciante asegura que quien lo recibió fue Martín Migueles. Primero en el edificio Chateau Libertador, luego en el departamento. No estuvo Wanda. Hubo, en cambio, una charla que tomó forma de entrevista laboral: preguntas, promesas y la confirmación de que Payarola había hablado “en serio” cuando ofrecía contactos con Wanda Nara y L-Gante.

El detalle que más ruido genera es ese. Migueles, siempre según el testimonio, validó la promesa de acceso a Wanda. Incluso intercambiaron teléfonos para un supuesto nuevo encuentro que nunca ocurrió. Wanda, en todo ese recorrido, no apareció.

Un vínculo que incomoda

Vera fue cuidadoso al marcar diferencias. Aseguró que hay pruebas de que L-Gante no tenía conocimiento de esas maniobras y que su entorno incluso se ofreció a declarar. Con Wanda, el escenario es más delicado: ella niega saber, pero el nombre de su pareja quedó atado al relato judicial.

Por ahora, Migueles no está imputado. Pero su mención en la causa agrega una incomodidad evidente. Porque cuando un escándalo legal empieza a rozar lo personal, las certezas se vuelven frágiles y el silencio pesa más que cualquier desmentida.

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