Tomás Dente llevará a Fernando a la Justicia tras la gravísima acusación: “Se merece lo peor”

Tomás Dente rompió el silencio en LAM con una furia contenida que terminó de explotar la interna familiar más compleja del espectáculo. El conductor anunció en vivo que demandará a su hermano, Fernando Dente, después de que quedara flotando una versión pública destructiva.

Tomás Dente llevará a Fernando a la Justicia tras la gravísima acusación: "Se merece lo peor"

La mecha se encendió cuando Fernando habló en televisión sobre la distancia que mantiene con él hace años. Pero lo que parecía un reproche más entre hermanos cruzó un límite irreversible cuando, según el descargo de Tomás, el actor dejó correr una interpretación que lo vincula directamente con un presunto abuso durante la infancia.

Un límite que cruzó la pantalla

“Lo voy a demandar porque esto tiene un límite. El protagonista de esta historia soy yo”, disparó Tomás Dente con una indignación que descolocó a todo el panel del programa de Ángel de Brito. El periodista aseguró estar cansado de cargar con la culpa de haber esparcido él mismo ese rumor y acusó a su hermano de victimizarse falsamente.

La decisión judicial ya está tomada y no hay vuelta atrás. Para Tomás, el hecho de que Fernando no haya sido tajante al hablar abrió la puerta a especulaciones gravísimas que dañan su honor. “No miento, no pongo cara de nene bueno ni empiezo a inventar cosas”, sentenció marcando la primera distancia fuerte con el perfil de su hermano.

Lo que venía pasando desde la infancia

El conflicto dejó expuesta una tensión que, lejos de ser nueva, arrastra raíces complejas desde la niñez de los protagonistas. “Desde chico me daba cuenta de que era oscuro, que era soberbio, que no era como nosotros”, relató sobre el crecimiento de Fernando, a quien describió como un engreído que miraba al resto de la familia desde arriba.

La acusación de Tomás apunta a un comportamiento repetitivo en los medios: “Siempre hace lo mismo: pone cara de buenito y te clava la estaca por detrás”. En su testimonio, insistió en que su hermano construye narrativas falaces y que esquiva las respuestas claras ante las cámaras.

La intimidad que nadie contaba

La furia de Tomás Dente escaló al punto de revelar detalles de la convivencia diaria en el pasado para desmentir de raíz cualquier sospecha. “Ni siquiera me cambiaba delante de él por una cuestión de respeto. ¿Qué carajo dice?”, lanzó, totalmente afectado por la gravedad de lo que se instaló en el ambiente.

El conductor calificó a su hermano de “pendejo irreverente” al que la familia le dio todo, y fue tajante sobre su conducta: “Jamás en mi vida se me pasó por la cabeza tocar a un hermano. ¿Estamos todos locos? ¿Hay un pecado más grande que le puedan adjudicar a una persona?”.

Un quiebre familiar definitivo

El distanciamiento es total y Tomás cerró cualquier posibilidad de reconciliación exponiendo lo que considera el verdadero manejo de Fernando con los afectos de sangre. “Se les pega a las hijas de Tinelli y desaparece cuando sus sobrinas de sangre cumplen años. Quiere ser famoso, quiere pertenecer”, disparó sin filtro.

La última frase de su descargo en LAM selló el destino de una batalla que ahora se muda directamente a los tribunales, dejando en claro el nivel de dolor y enojo que maneja en este momento: “Es demoníaco, un sorete. Se merece lo peor. Me las va a pagar y se lo va a tener que explicar a un juez”.

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