Fer Dente contó qué decidió hacer con Tomás Dente

El conflicto familiar volvió a quedar expuesto y, lejos de calmar las aguas, la postura elegida marca un límite definitivo. Fer Dente rompió el silencio en una charla profunda con Ángel de Brito en LAM y reveló la determinación que tomó frente a las reiteradas apariciones públicas de Tomás Dente. No se trata de un distanciamiento pasajero; es una estrategia interna que viene procesando hace años.

Fer Dente contó qué decidió hacer con Tomás Dente

La situación se repite de manera casi periódica y cada temporada suma un nuevo episodio que sacude la intimidad familiar. Esta vez, la reacción del conductor dejó en claro que la relación entró en una etapa de la que parece no haber retorno.

Un límite innegociable

“Es mi hermano y ahí termina el tema”, lanzó el actor para definir el estado actual del vínculo. Sin embargo, lo que llamó la atención no fue la frase en sí, sino la firme decisión de mantener un hermetismo absoluto sobre lo que pasa puertas adentro. Al ser consultado sobre si existió alguna intención de sentarse a hablar para intentar resolver las diferencias, la respuesta fue tajante: “No quiero ni hablar ni cerca. Es algo muy privado”.

La incomodidad se hizo notar cuando el conductor del programa le preguntó por los dichos de Tomás Dente relacionados con un supuesto abuso. En ese instante, la tensión en el estudio aumentó y el actor se plantó con una llamativa cautela: “Es mi hermano. Es todo lo que voy a decir”. Lejos de profundizar, admitió que el tratamiento público de esa situación le genera escalofríos y que se siente un irresponsable hablando de un tema social tan delicado que afecta a muchas personas.

La verdad sobre su identidad

El trasfondo de la historia familiar viene de largo arrastre, marcado por una realidad que el actor conoce desde su adolescencia. A los 17 años, mientras cumplía su sueño en la etapa de High School Musical, recibió un fuerte impacto emocional al enterarse de su verdadera identidad. “Nadie eligió cómo venir a este mundo. A mí me tocó de esa manera”, recordó sobre aquel momento que definió como un baldazo tremendo.

Aquel proceso, que se hizo público tras una entrevista cronológica con Seba Soldano para la revista Gente durante su participación en Bailando por un sueño, fue el inicio de un largo camino para acomodar las piezas en su cabeza y en su corazón. Con el tiempo, esa historia compleja pasó a formar parte de su vida cotidiana.

Recuerdos de un vínculo complejo

La madurez con la que hoy procesa el conflicto con Tomás Dente se apoya, en parte, en la lección que le dejó la temprana partida de sus padres. Al haber quedado solo siendo muy joven, entendió que la única manera de avanzar es ir bastante liviano por la vida, buscando cerrar los ciclos de una forma hermosa.

Aprovechó el espacio para aclarar las interpretaciones que se generaron en los archivos sobre la figura de su padre. Tras una charla previa con Guido, el actor remarcó un dato clave sobre su infancia: “Nunca dije que mi papá era un monstruo conmigo, siempre dije que ellos dos tenían un vínculo muy tóxico”. De hecho, recordó que su padre lo acompañaba, lo esperaba y lo llevaba a todas las clases de teatro, mientras que su madre era la luz de sus ojos.

Respecto a su padre biológico, el único de los tres que sigue con vida, la decisión final fue igual de drástica y dejó en claro que no hay espacio para un acercamiento: “No le vamos a complicar la vida. Ya está”, concluyó de forma breve.

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